El desayuno perfecto según la ciencia

A estas alturas nadie duda de que la alimentación es una de las claves más importantes para mantenernos sanos. Se habla y se escribe mucho sobre alimentación, sobre diferentes dietas, sobre técnicas como el ayuno intermitente… Pero al final, la sabiduría ancestral de nuestros antepasados vale más que cualquiera de esos novedosos métodos. La propia ciencia así lo avala, dando por bueno ese refrán que asegura que «el desayuno es la comida más importante del día».

Para tomar nuestra primera comida y que esta sea nutritiva y saludable debemos tener varios factores en cuenta. Por ejemplo, evitar la bollería industrial y los dulces. El café es una buena opción, sobre todo con leche entera y un poco de miel para endulzar. En cuanto a los alimentos, una tostada con tomate, atún y aguacate puede ser una alternativa perfecta. Nos saciará y nos dará energías, además de ser mucho más nutritivo que las galletas, por ejemplo.

Combinar esto con un zumo natural o con una pieza de fruta hará que nuestro desayuno sea imbatible. Si tienes previsto entrenar durante la mañana, también puedes añadir un huevo, o una pieza de fruta más. Que no te de miedo experimentar y tomar el desayuno como una comida más fuerte, ya que debemos considerarla como tal. De hecho, debería ser más habitual el comer más al desayunar que al cenar, algo que muy pocos cumplen.

La avena, una de las mejores alternativas para empezar el día con fuerza

Cuando la gente lleva haciendo lo mismo desde hace más de 4.000 años, tan malo no será. La avena es un alimento que ha sido parte básica de la alimentación de muchas culturas desde hace milenios, y que es especialmente recomendable como parte de un desayuno nutritivo, que nos aporte fuerzas para el resto del día y que además no entregue muchísimos nutrientes que sin lugar a duda nos harán estar más fuertes y sanos.

La avena es un alimento que suele tomarse en grandes tazones, mezclada con leche y con la opción de incluir también otros complementos, como frutos secos o incluso frutas frías y cortadas como el plátano. Es un alimento muy saciante y que además tiene un aporte importantísimo de nutrientes, lo que nos permitirá disfrutar de él en todo momento, incluso  cuando queramos perder peso, porque tampoco tiene demasiadas calorías. 

Empezar el día con un buen tazón de avena, a ser posible integral, para que contenga todos sus beneficios, es una forma magnífica de coger fuerzas para todo lo que nos espera. Aunque al principio te cueste acostumbrarte a su sabor o a su tacto en el paladar, te aseguramos que darle una oportunidad a este alimento es una de las mejores cosas que querrás hacer.



Tostadas con tomate, jamón y aceite, un desayuno exquisito y muy saludable

Hoy vamos a cambiar un poco de tercio en lo que estábamos acostumbrados con este tipo de artículos para ofreceros una alternativa muy saludable para el desayuno. Es bien conocida en casi todo el mundo, especialmente en nuestro país, donde gracias a las tierras que tenemos podemos disfrutar de materias primas exquisitas para preparar la tostada con jamón, tomate y aceite, una delicia a la que pocos podrán resistirse.

Lo cierto es que esta receta no tiene la más mínima complicación. Simplemente debemos disponer de tomate natural triturado, algo de jamón serrano (o jamón de york, como alternativa) y un poco de aceite de oliva, así como el pan para la tostada, que puede ser normal o integral. La mezcla se hará según nuestro propio gusto, pero eso sí, el aceite debe empapar primero el pan, junto con el tomate, antes de colocar las lonchas de jamón, para que todo se mezcle mucho mejor.

Es una alternativa muy nutritiva y saludable para el desayuno, ya que nos aporta vitaminas y proteínas naturales y va muy bien con cualquier bebida que tomemos, desde el café a la leche sola, o incluso zumos de fruta.

Saltarse el desayuno, una idea nefasta que pone en riesgo nuestra salud

El ritmo de vida que llevan muchas personas, careciendo de tiempo para realizar acciones tan básicas como desayunar con tranquilidad, puede provocarnos problemas muy graves de salud, más allá del evidente estrés que sentiremos de forma continuada. El no tener tiempo para desayunar, por apurar horas de sueño y tener que salir pitando para el trabajo, es una de las peores decisiones que podemos tomar. 

Y es que el desayuno es una comida fundamental en nuestro día a día, por ser la primera después de tantas horas sin ingerir ningún alimento, y por ayudarnos a comenzar el día con fuerza y vitalidad. Según los últimos estudios por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), saltarnos el desayuno o tomar uno pobre o insuficiente en cuanto a calorías puede aumentar nuestros problemas coronarios y afectarnos mucho más allá de tener hambre a mitad de mañana.

Un desayuno insuficiente puede acarrear la acumulación de grasa en las arterias, con las peligrosas consecuencias que eso traería. Por ello siempre se recomienda tomar un desayuno completo y equilibrado, como una de las partes fundamentales de nuestra dieta.