La papaya, el alimento perfecto contra el resfriado

Llega esa época del año en la que el frío atenaza nuestros huesos y se nos cuela de manera casi inevitable, a veces hasta hacernos enfermar. Cuando cogemos un resfriado siempre se nos suele recomendar que guardemos reposo y tomemos algunas medicinas, pero es cierto que un gran aliado es la alimentación. Determinados alimentos, de hecho, nos ayudarán a mantener nuestras defensas más fuertes, y a curarnos más rápidamente.

Por tradición siempre se ha asimilado la naranja a la curación de gripes y resfriados, por su alto contenido en Vitamina C. Sin embargo, hay otras frutas que cuentan con mayor porcentaje de esta vitamina. La papaya, sin ir más lejos, suele ser una alternativa perfecta para nuestra dieta de recuperación. Es, además, un alimento delicioso, diurético y antioxidante, mejorando incluso el estado de nuestra piel gracias a su vitamina A.

¿Debemos cambiar entonces las naranjas por papayas? Evidentemente, la mejor solución es equilibrar nuestra dieta, dando entrada a diferentes tipos de alimentos. La fruta es esencial para una dieta sana, y cuanta más variedad podamos incluir, mucho mejor, así que combinar papayas y naranjas puede ser la mejor opción.

Consejos para proteger nuestras manos del frío

Cuando llega la temporada invernal, y con ella el frío extremo, nuestras manos suelen pasarlo bastante mal. Y no es casualidad, ya que son una de las partes de nuestro cuerpo que más expuestas están a los agentes externos. Podemos abrigarnos todo lo que queramos, pero las manos se enfriarán enseguida. Y si no las cuidamos corremos el riesgo de que se agrieten, con el daño que eso produce.

Lo mejor es ponernos guantes siempre que tengamos ocasión. Evidentemente no podemos estar con los guantes todo el día, sobre todo en el trabajo, pero al menos nos protegerán mientras salimos al exterior. Así mismo, la hidratación de las manos también es esencial en esta estación, y no solo en verano. Unas manos bien hidratadas serán más fuertes. Ponernos una crema protectora contra el frío cada mañana suele ser también una buena alternativa para fortalecer nuestra piel.

Cuando vayamos a lavarnos las manos, algo que por higiene debemos hacer varias veces al día, también es importante tener agua templada. Ojo, no decimos ni fría ni caliente, sino templada, para no irritar la piel. Además, evitaremos en lo posible las prendas de lana, ya que pueden resultar también irritantes para nuestra epidermis, especialmente si tenemos las manos secas.